Perspectivas 2018 de la industria forestal en México

México cuenta con 138 millones de hectáreas con vegetación forestal, equivalentes al 70% del territorio nacional. Los bosques y selvas son una parte importante de estos terrenos, y cubren 64.9 millones de hectáreas, se estima que 15 millones de hectáreas tienen potencial para el aprovechamiento comercial, la mayoría se concentra en las principales cadenas montañosas, así como en la zona peninsular del sur del país. La superficie bajo producción representa 5.91 millones de hectáreas, de los cuales se aprovechan 6.1 millones de metros cúbicos de acuerdo al anuario estadístico de la producción forestal maderable 2015. En México se tienen identificadas las principales cuencas de abasto de la industria forestal, en las cuales se concentran una cantidad de residuos de aserrío que es considerable para el uso como combustible para sistemas integrados de generación de energía (térmica y eléctrica), útil para el autoconsumo en sus procesos o bien para la generación de combustibles de segunda generación que competirían por mercados ya existentes. Además del uso como combustible, los residuos de la industria forestal maderable constituyen la materia prima para la fabricación de tablero aglomerado y de celulosa, en el caso de la madera sólida (recortes, tiras y costeras).

El proceso de aprovechamiento forestal comienza con la elaboración del programa de manejo  a través del cual se autoriza el  volumen de madera se obtendrán por unidad de superficie. En el manejo forestal para selvas se ejerce únicamente el 22.8% del volumen autorizado, el remanente dejado en pie es en promedio un 77.2% del volumen autorizado, este porcentaje traducido en metros cúbicos representa un valor muy alto como biomasa forestal, para su uso en diferentes subproductos que generan valor agregado.

En las selvas de México no han adoptado tecnologías adecuadas para árboles con dimensiones cortas y diámetros reducidos, ni búsqueda en la generación de productos nuevos a partir de maderas finas con propiedades particulares. Para el caso del manejo forestal en el bosque templado, se estima que el porcentaje de volumen no ejercido es menor en comparación con el de la selva; así para el pino es de solo el 10% y 27% para el encino. Por otro lado es claro que la distribución de productos es diferente para coníferas que para latifoliadas.

En términos generales, el volumen residual en el sector es del 78.61%, sólo dos metros cúbicos de cada diez son transformados en producto final, como madera aserrada o productos de escuadría (tablas, barrotes, vigas, durmientes, etc.), los ocho restantes quedan en calidad deresiduo potencial para otros usos y apropiados como biocombustible. La suma de los residuos de coníferas y hojosas muestra una disponibilidad de 1 millón 847 mil 143 m³, equivalente a 779 mil 345.73 toneladas de biomasa seca susceptible de ser aprovechada.

La CONAFOR identificó que el 90% de la producción forestal se concentra principalmente en 13 Estados del país: Chihuahua, Durango, Jalisco, Michoacán, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Campeche y Quintana Roo que fueron identificados como los que sustentan los bosques y las selvas productivas en México.

En cumplimiento, a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y al Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, la CONAFOR cuenta con un Programa Nacional Forestal (PRONAFOR), el cual tiene como objetivos: incrementar la producción y productividad forestal sustentable, impulsar la conservación y restauración de los ecosistemas forestales, proteger los ecosistemas forestales, fortalecer la gobernanza, el desarrollo de capacidades locales, además de promover y propiciar un marco institucional facilitador del desarrollo forestal sustentable.

Para coadyuvar con los objetivos del PRONAFOR se instrumenta la Estrategia Nacional de Manejo Forestal Sustentable para el Incremento de la Producción y Productividad (ENAIPROS).  La Estrategia que tiene como propósito impulsar la producción y la productividad forestal sustentable.

La ENAIPROS se integra por cinco componentes, donde se destaca el componente III “Abasto, transformación y mercados”, que busca mejorar la rentabilidad económica de las empresas forestales en los procesos de abasto, trasformación y comercialización de sus productos y cuyas acciones principales son: Los diagnósticos de negocio en ejidos, comunidades y grupos en proceso de integración de cadena productiva; la  aplicación de talleres de planeación estratégica participativa,  el desarrollo de estudios de cuenca de abasto; la constitución legal de empresas forestales comunitarias y de cadenas productivas forestales; así como los  apoyos para fortalecer la industria forestal y la ejecución de inversiones en proyectos piloto de modernización.

Como parte de las acciones para fortalecer la ENAIPROS, se emite elPrograma Nacional de Dendroenergía 2016-2018 (PRONADEN), cuyos objetivos principales son “Aprovechar el potencial de la biomasa forestal para la generación de energía limpia; la diversificación en el aprovechamiento forestal y la generación de energía a partir de biomasa forestal en México”.

Asimismo, de acuerdo al Programa Específico de Intervención Institucional para la Atención a Pueblos Indígenas y la Transverzalización de la Perspectiva de Género 2014-2018, se promueve mayor participación de las mujeres en el aprovechamiento y preservación de los recursos forestales, a través de acciones que disminuyan o eliminen las barreras institucionales y sociales que enfrentan.

Principales metas  de la ENAIPROS al 2018 relacionadas con la industria forestal

Perspectivas de la industria forestal en México

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