Primer paso logrado, sector forestal DESTRUIDO

Wilfredo Rojo Ardaya (Abogado, Empresario y Vicepresidente de la FIJE)Estas cifras no dejan dudas, son contundentes y hacen innecesario cualquier intento de justificación desde el Gobierno. A ello, hay que agregar lo efectos socioeconómicos por el cierre de más de 4.000 empresas pequeñas, medianas y grandes y el despido de más de 25.000 trabajadores, según datos de las entidades gremiales del sector forestal. 

Hoy, según la misma fuente, cerca al 60% de los productos de madera que consumimos en el país, provienen de importaciones, favorecidas por la desvaluación del Real en Brasil. Pero, ¿qué pasará cuando nuestro vecino recupere su economía? Vamos a seguir importando, solo que mucho más caro, porque nuestra industria nacional para entonces, ya no existirá para abastecernos.

Con todo esto, no cabe duda que la destrucción de una de las más Importantes Industrias del oriente boliviano, era cuestión de tiempo. En menos de 10 años, lo lograron.

  • Año 1997: 89 empresas y 5.8 millones de hectáreas bajo manejo sustentable.
  • Año 2016: 20 empresas y 2 millones de hectáreas bajo manejo sustentable. 
  • Año 2010: Usd 120 millones de exportaciones y Usd 17 millones de importaciones.
  • Año 2016: Usd 50 millones de exportaciones y Usd 63 millones de importaciones.

En la lógica geopolítica del gobierno del MAS, la destrucción de este sector, era Indispensable para “limpiar” o mejor sacar del camino, a las empresas madereras que detentaban bosques para el aprovechamiento forestal y de esta manera, trasladar de manera expedita a sus campesinos del occidente a las tierras bajas. Las empresas forestales eran una traba que necesitaban eliminar y lo lograron.

Hoy, los programas de asentamientos humanos dirigidos por el gobierno (INRA), se ejecutan sin ningún obstáculo desde Pando hasta Santa Cruz.

Ya consolidaron la toma del Norte amazónico; provincias Ballivián, Moxos, Iténez y Marbán de Beni; Sara, Ichilo (El Choré), Guarayos y avanzan hacia el Bajo Paraguá en Santa Cruz. Todo como parte de la ejecución de su estrategia geopolítica de ocupación del territorio “rebelde”.

Aquellos bosques naturales que, en el pasado reciente estaban en manos de las empresas madereras, como El Choré y Guarayos, que lograron el reconocimiento mundial por su aprovechamiento sustentable o sello verde, hoy ha sido domados, en su gran mayoría por los “interculturales”, al amparo de normas legales hechas a la medida. Lo evidente es que, grandes extensiones de esos bosques, han sido destruidos por el chaqueo ilegal e impune de estos ciudadanos privilegiados por el apoyo y poder político.

Hoy constatamos que, con la destruccion del sector forestal, que era la primera barrera para el avance masista sobre las tierras bajas, solo quedan dos objetivos pendientes: el avasallamiento a los territorios de los indígenas orientales de tierras bajas y luego, a los parques nacionales; ambos objetivos, en marcha, no otra cosa significa las gestiones del masismo para cambiar el estatus legal del Tipnis.

Ese territorio indígena, es el lugar donde los cocaleros del Gobierno, decidieron ampliar su frontera, ahora legalizada por la reciente ley de la coca. ¡Qué hijos los que se gasta la Madre Tierra!

Wilfredo Rojo Ardaya (Abogado, Empresario y Vicepresidente de la FIJE)

Fuente: El Deber - Economía (26-03-2017)

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