Chile: Tableros contrachapados, un producto en alza

El también conocido como Plywood es uno de los productos sólidos de la madera con mejores índices de exportaciones, y su uso sigue en aumento.

De acuerdo a estadísticas del Banco Central, las exportaciones de madera contrachapada siguen creciendo. De enero a septiembre de este año alcanzaron US$310.000.000 (FOB), logrando una variación interanual de 29,5%.

En Chile, su principal uso se da en la industria de la construcción, pero hay factores externos que posibilitan que sea uno de los elementos más importantes dentro de los productos sólidos de madera.

“Este año los mercados externos han estado más dinámicos. Norteamérica y Europa han tenido un año bastante fuerte en demanda, la construcción y remodelación han tenido desempeño positivo. La aplicación de restricciones regulatorias a China, por parte de Estados Unidos, ha creado espacio para que otros países como Chile y Brasil ocupen ese lugar en el mercado. El año pasado fue un año de muchos desastres naturales en el Caribe, lo que también generó mucha demanda de productos para la reconstrucción. Por último, en Chile se generaron expectativas positivas con el mayor crecimiento económico y por una menor disponibilidad de producto en el mercado interno dominada principalmente por el aumento en las exportaciones”, explica Rodrigo Besnier, gerente Comercial de Infodema.

Los tableros contrachapados, también conocidos como Plywood, son elementos que se han hecho presentes en la vida diaria de las personas, debido a la variedad de posibilidades que entrega en ámbitos como la construcción y la decoración, al ser un productos que puede presentar diversas características, dependiendo de las maderas utilizadas en su elaboración, la calidad de las mismas y el tipo de pegamento usado, entre otros aspectos.

Un primer acercamiento respecto a la naturaleza y usos de estos elementos lo entrega la publicación “Industria Forestal Primaria en Chile. Período 2006-2015”, elaborado por el Instituto Forestal (Infor), en el que se destaca que los tableros contrachapados se dividen en dos grandes categorías.

Uno es el contrachapado estructural, que se utiliza donde las propiedades de resistencia son más importantes que las de apariencia, tales como cubiertas de techos, base de pisos, construcción de vigas y recubrimiento de muros estructurales.

También está el contrachapado decorativo, que se utiliza normalmente en la fabricación de muebles y en aplicaciones, como por ejemplo, revestimiento de paredes y cielos, donde la apariencia es más importante que la resistencia. Los estándares o clasificaciones que se utilizan para ambas categorías de contrachapados se basan, principalmente, en el grado o calidad de la chapa utilizada.

Usos

“El producto se probó en la Segunda Guerra Mundial, se usó en la construcción de barcos, fuselaje de aviones en condiciones muy agresivas. Después de la guerra se evaluó que ese mismo material podría servir para la necesidad de construcción de viviendas, como revestimiento que simultáneamente cumplía funciones envolventes y estructurales, en base a ese elemento se desarrolló el sistema constructivo norteamericano, que es el sistema de plataforma”, dice Mario Wagner, gerente de Inge Wad.

Por su parte, Rodrigo Bernier señala que “el principal uso de los tableros contrachapados en Chile es en construcción, como lo es el caso del terciado estructural, moldaje y film, muy utilizados en obra gruesa, en segundo termino tenemos los terciados ranurados y grados de apariencia que se utilizan en terminaciones y finalmente tenemos aquellos tableros para uso en la mueblería”.

“Este año los mercados externos han estado más dinámicos. Norteamérica y Europa han tenido un año bastante fuerte en demanda, la construcción y remodelación han tenido desempeño positivo”, comenta Rodrigo Besnier, de Infodema.

Mario Wagner señala que en Chile no hay una norma de producción, entonces cada fábrica hasta el momento produce bajo sus propios esquemas, y eso hace que el producto no esté caracterizado mecánicamente y no está metido en la norma de cálculo estructura, a pesar de ello, afirma que los tableros contrachapados construidos en Chile son resistentes y los considera de buena calidad.

“Un instrumento que norme siempre regula y ordena el mercado y previene el mal uso de los productos. Si bien es una elemento de apoyo, no creo que sea indispensable su implementación en el corto plazo”, dice por su parte, Rodrigo Besnier.

A su vez, Mario Wagner señala que en América del Norte hay un instituto fabricante de tableros que se encarga de armonizar todos los criterios de producción a través de un documento, que es la norma de producción. “Es una garantía de que no importan quien lo fabrique, el producto va a estar siempre dentro de determinados rangos. Lo hacen de acuerdo a protocolos rigurosos, pero no es el mismo para todos, entonces lo que está en deuda en la industria es hacer lo que hicieron en América del Norte: que todos los productores se pongan de acuerdo bajo qué criterios se fabrica y que el producto sea parecido independiente de quién se lo compre”.

El especialista agrega que el proceso de debobinado es de diferentes calidades. “Entonces hay que definir calidades de chapas y dependiendo de ello se van armando productos, que pueden ser de alta calidad, mediana o justo lo mínimo requerido. Tiene que haber un rango de chapas que se pueda combinar y la calidad. Cada fábrica decide los atributos. No hay un solo estándar”.

Exportaciones

En cuanto a los buenos resultados en las exportaciones chilenas del producto, el especialista señala que “pueden llegar a precios competitivos los productos chilenos, porque el Pino radiata se adecúa bien, entonces el contrachapado de esta especie en Chile crece explosivamente.

Hace 30 años casi no había contrachapado de Pino radiata, eran todas maderas nativas. Los últimos 25 años comenzó a desarrollarse el contrachapado de Pino radiata y hoy es prácticamente todo el mercado en Chile. Debe ser por razones de precios que han podido fusionarse bien afuera, entonces se vende todo lo que se produce”.

De acuerdo al documento “La industria de tableros y chapas 2017”, elaborado por el Instituto Forestal (Infor), el contrachapado es el tablero más producido y consumido en el mundo. “De los 157 millones de m3 producidos en el mundo en el año 2015, China domina ampliamente. A mediados de la década del noventa China explicaba el 14% de la producción mundial y diez años después duplicó esa participación. A partir del año 2006, la producción china creció al doble en relación con la tasa de crecimiento promedio mundial, llegando a generar una brecha que en la actualidad lo separa en más de doce veces del segundo país productor. Una situación bastante similar se dio con las cifras de consumo”, se señala en la publicación.

En cuanto al consumo, la misma investigación señala que, de acuerdo a las cifras de FAOSTAT -sitio web que difunde los datos estadísticos recabados y mantenidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación- el consumo aparente de tableros contrachapados en China fue del orden de 103.000.000 de m3 en el año 2015, “lo que equivale al 67% de todo el contrachapado que se consumió en el mundo. El consumo chino de este producto creció 10% entre 2014 y 2015 y en los últimos diez años lo ha hecho a un promedio anual de 15%. La mayor parte de este consumo se satisface con producción local, ya que las importaciones que se realizan son muy menores”.

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